Entrevista a un proyecto de maratoniano

Donde se cuentan los últimos pensamientos del Tractor de La Pobla. Lleva mes y medio de entrenamiento específico para el Maratón de Valencia. Y está agobiado. Agobiado, cansado, cargado, hastiado, harto, de bajón. Sería capaz de dejarlo ahora mismo. Te lo cuenta en esta entrevista a un proyecto de maratoniano.

«Sólo aquellos que se arriesgan a correr muy lejos, son conscientes de lo lejos que pueden llegar». (@RoxiRun)

El calendario sigue descontando los días. Quedan, exactamente, dos meses para presentarse en la salida del Maratón de Valencia. Esto que vas a leer es una entrevista. Una entrevista,… a mi mismo. Si estás entrenando un 42k, quieres hacerlo alguna vez o, simplemente, no deseas leer las reflexiones pesimistas del que pregunta y contesta, tienes tiempo. Huye de este blog.

  • Llevas un mes y medio de entrenamiento específico para la prueba. ¿Cómo va todo? «Mal».
  • ¿Mal? «Sí, mal. O peor, muy mal».
  • ¿Podrías explicarte? El lector espera algo más que monosílabos. «Mira, te resumo la situación en dos frases. Primera, hay días que corro por obligación y porque así se me indica en un plan de entrenamiento. Segunda, estoy cansado las 24 horas de la jornada, durante toda la semana, desde hace más de un mes».
  • ¿Cansado? «Nunca he entrenado tanto, ni durante tanto tiempo. Piensa que a mis ritmos, hacer 10km es más de una hora. Llegar a 13, hora y media. 16 ó 17, casi dos. Y cada vez peor».
  • ¿Peor? «Sí, tengo la sensación de que tras cada día de entrenamiento corro más lento».
  • ¿Está siendo duro? «Mucho. Por un lado no ha ayudado la elección de los recorridos. He entrenado con excesivos desniveles, con cuestas durísimas. Es donde estás, donde veraneas. Es lo que hay. Además, en Valencia hace mucho calor y mucha humedad. Durante todo agosto y esta quincena inicial de septiembre. He llegado a correr a 40 grados. Y da igual a la hora que empieces. Siempre hace calor».
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Captura de pantalla de mi móvil momentos antes de salir a entrenar.
  • Me resumes tu estado actual. «Estoy agobiado, cansado, cargado, hastiado, harto, de bajón».
  • Me refería al físico. «Te puedo correr todos los días entre 12 y 14 kilómetros. Y, ocasionalmente, llegar a 18. Después, más allá, solo noto vacío, la nada. Como si no tuviese un gramo más de energía».
  • Pues en un mes tienes el Medio Maratón de Valencia. Y querías conseguir tu mejor marca. ¿Podrás? «Creo que, en estos momentos, sería incapaz de llegar a meta».
  • Seguro que algo bueno habrá tras todo este esfuerzo. «Supongo que sí. Habrá pero no se donde. Sigo esperando la mejoría. Noto que recupero muy bien aunque esté siempre cansado. Noto que me cuesta menos esfuerzo llegar más lejos. Pero solo consigo correr hasta el 12 o el 14. Y dentro del maratón, tras el primer medio habrá un segundo. Una montaña».
  • ¿Cuántas veces has pensado en dejar todo esto? «Demasiadas quizá. Casi todos los días pero…».
  • ¿Pero? «Voy a estar en la salida. Y voy a llegar a la meta».

Ahora me siento mejor. Ha sido como vomitar. Es hora de salir a correr. Tengo entrenamiento.