Mis 20 razones para no dejar de correr

Tras 4 lesiones encadenadas, después de 60 y pico días sin poder correr, este 20 de enero marcaba el teórico principio del fin. Volvía a practicar mi deporte favorito. El intento ha durado 520 metros. O en su versión temporal, 4 minutos y 14 segundos. El Tractor de La Pobla retorna al Garaje Desordenado. Sigue averiado.

«Daño corporal causado por un golpe, una herida, una enfermedad». (Primera acepción de la palabra lesión en el diccionario de la RAE

Y estas son mis 20 razones para no dejar este deporte. Porque sí, he pensado en dejarlo. Estoy harto de estar harto:

  1. Me gusta correr.
  2. Necesito correr.
  3. Quiero volver a correr.
  4. Tengo ‘mono’ de calzarme las zapatillas desde el día después de lesionarme.
  5. En esta casa, ya no soy el que corre más rápido, ni tampoco quien llega más lejos. Y quiero recuperar esa supremacía.
  6. Comer, yo como igual. Haga frío o calor, llueva o nieve, al sol o a la sombra. Lo que me mantiene a raya e impide mi conversión en muñeco Michelin es… correr.
  7. No puedo faltar a las comidas de pasta con Novatillo y Novatilla, porque eso significará que volvemos a estar juntos.
  8. Prometí a Charcodelocos estar y compartir su debut en el medio maratón de Madrid.
  9. Ana María, mi mujer (Dios siga dándole mucha paciencia), quiere estrenarse en un 21k a mi lado, en Viena. ¿Cómo no voy a acudir a esa cita?
  10. El Portal de Francia espera en el kilómetro 18 del San Fermín Marathon. Y yo quiero subir por ahí.
  11. Mi corta trayectoria como corredor lento y malo me debe entrar en la meta de un maratón.
  12. Alba sigue queriendo esa medalla…
  13. Y Contadordekm espera que el 16 de noviembre le devuelva la suya… pero porque ya tenga la mía.
  14. Soy un corredor lento, duro y fiable. Aunque ahora sea menos fiable…
  15. Alguien tiene que estar en la cola de las carreras para contarte qué sucede en la zona de los más lentos.
  16. Se que correr no es bueno para mi espalda pero el traumatólogo dijo: «Entre correr y no hacer nada, mejor corre». Y yo soy muy obediente.
  17. Mi señora dice que cuando vengo de correr… soy más simpático, más agradable, más hablador.
  18. Ya he pagado la inscripción a tres pruebas. Un pastizal.
  19. Tengo unas zapatillas por estrenar y no las voy a devolver. Porque si son para correr, son para correr.
  20. Porque no.

En fin, a pesar de todo esto, sinceramente, no veo el final del túnel. Aunque esta mañana pensaba que me encontraba fuera de él.

Quisiera contarte alguna historia más divertida. Pero la rueda sigue pinchada.